jueves, 5 de febrero de 2009

El regreso de los ochentas: los floggers.














Flogger

Ochentas

Así es, la moda regresa. 
A pesar de no ser muy conocidos en nuestro país, los "floggers" son toda una sensación en Argentina. No entiendo muy bien su filosofía ni su modo de vida. ¿Acaso importa? Me atrevo a decir que no. Estas tribus urbanas ya no pueden ser catalogadas como alguna vez fueron los Punk o los Hippies, que a través de su imagen expresaban sus puntos de vista hacia la sociedad. No señores, la sociedad avanza. Nos encontramos en la era digital, la era del Internet, la era del facebook, la de los blogs, los bloggers, los floggers. 
Exactamente. Los floggers nacen del Internet, la computadora es su madre, es así como se comunican, como se expresan y obviamente como se hacen notar. Es por eso que el "look" de estos chicos es tan importante. Ya no estamos hablando de vivir en grandes urbes y cruzarnos con masas de gente desconocida. No. Ahora hablamos de estar sentados, navegando en el internet, cruzándonos virtualmente con millones de personas que no conocemos. Por eso, la imagen SI importa. Mi foto en mi blog tiene que reflejarme, tiene que identificarme. 
La sociedad avanza. Lo interesante es que la moda regresa. El look ochentero de los floggers puede despertar muchos recuerdos. Menos mal ya estamos superando la etapa Emo. 

lunes, 2 de febrero de 2009

Moda del 2000



Este divertido video fue hecho en los años treinta prediciendo la moda del año 2000! No estaban lejos, ¿no?

¿Quién de nosotros no soñó cuando éramos pequeños en que los carros del año 2000 serían voladores y comeríamos comida espacial? No somos tan viejos pero el año 2000 se veía como un punto en la distancia. Es por eso que resulta divertido, hoy, en el 2009, mirar un video como este de hace más de setenta años. 
Irónicamente se puede decir que los grandes diseñadores de los años treinta tenían mucha más visión e innovación que los diseñadores del 2000. ¿Quién diría que las ideas se iban a agotar, que, como dice el Hugo, el mundo se iba a acabar? Obviamente los diseñadores de antaño, se imaginaban un "look" absolutamente futurista, empatado con la sociedad del 2000. Curiosamente, el presente es más retro que nunca.
Como los cangrejos, caminamos hacia atrás. 

domingo, 1 de febrero de 2009

Diferentemente Idéntico


El estudio de la moda, por más banal y superficial que pueda sonar, en un nivel más analítico, resulta un tema bastante interesante de tratar. De hecho, desde el punto de vista sociológico, político y hasta filosófico, la moda es fascinante. Stuart Hall dice que la moda es una manera de afirmar y crear la identidad, Entwisltle lo secunda afirmando que esta construcción de la identidad se basa en dos puntos que, a pesar de complementarse, son contradictorios; la imitación y la diferenciación.

Basándome en estos dos autores y en lo que he podido observar como flaneuse o simple joven habitante de una ciudad, estudiaré la identificación y la autenticidad dentro de la película “10 things I hate about you”.

Los jóvenes siempre o casi siempre, somos las víctimas de este estudio sobre la identidad y su formación a partir de lo externo, de lo visual. Es por eso que en cada película sobre adolescentes, existe comúnmente una muestra de todos los estereotipos posibles de jóvenes estudiantes, cada uno de acuerdo a su época. Películas como “Clueless”, “American Pie”, “10 things I hate about you” y miles más, son muy explícitas al respecto. Sin embargo, así como dice Hall, la identidad está siempre en fluctuación, siempre cambiando y construyéndose de acuerdo a lo que a uno le rodea, a los discursos, a las políticas sin importar la edad.

Retomando el texto de Hall, al mirar la película “10 things about you”, me pareció muy interesante notar cómo la construcción del individuo se hace en relación a los discursos del resto. Por ejemplo, Patrick al inicio de la película y ante todos sus compañeros de colegio, es un hombre criminal, que mata animales y se los come crudos, que estuvo preso por múltiples delitos, es un monstruo de la sociedad que atemoriza a todos. Esta identidad del personaje, es creada gracias a los discursos construidos alrededor de él, sin embargo, a medida que la película avanza, el espectador se da cuenta que la identidad de Patrick es una totalmente diferente a lo previamente creado. Lo mismo sucede con Bianca, la niña linda pero tonta y con Kat, la joven frustrada y enojada.

Una de las partes de la película que mejor ilustra la idea de que la moda es lo mismo que la identidad, es cuando Michael le muestra el colegio a Cameron. Aquí encontramos lo que se conoce como “tribus urbanas” o lo que Entwistle llama “subculturas”. La cámara hace un paseo entre la “gente bonita” que está muy bien arreglada, con las chaquetas deportivas; después pasa por los conocidos bohemios vestidos de negro, con sombreros y tomando café; por los hippies con rastas, drogados, ropa vieja y banderas jamaiquinas; los vaqueros con botas, jeans y sombreros; y los “aniñados” o “empresarios”, vestidos con ropa de marca, elegantes y con computadoras. Esto ejemplifica claramente la contradicción que existe dentro de la moda. Todos estos grupos o tribus urbanas, son muy cerrados en su propia burbuja (Michael le explica claramente a Cameron que no hable con la gente bonita si ellos no le hablan a él) y se diferencian evidentemente (visualmente) de las otras subculturas, sin embargo entre ellos son casi clones. Así pues, es obvio el choque que hay entre pertenecer y estar aparte.

Los personajes de la película están muy bien construidos para que cada uno pertenezca pero a la vez se diferencie. Por ejemplo, el primer personaje al que conocemos es Kat. Esta es una adolescente rebelde. Obviamente su “look” tiene que ser rebelde también. Por lo tanto, la identidad de Kat se basa en la idea del “bohemio romántico”, es decir, proyectarse auténtico a través de su imagen. Kat no usa maquillaje, su cabello no está para nada arreglado, usa camisetas y pantalones muy simples, siempre con sandalias y ningún accesorio. Kat es un personaje que no quiere ser catalogado, que en teoría no le importa lo que el resto piense, esa es su “marca”. Esta mujer se diferencia, sin embargo al diferenciarse ya forma parte del grupo de los que se quieren diferenciar, tiene la misma honda, el mismo “look”. Lo mismo sucede con Patrick, el chico rebelde, con el pelo largo, los pantalones viejos y las botas de militar, quien al querer diferenciarse ya forma parte del grupo de los diferentes, los outsiders. Otro ejemplo interesante en ese sentido es Bianca. Esta es la típica chica bonita, popular pero tonta. A Bianca en cambio aparentemente le importa lo que todos piensan de ella. Es una especie de Dandi sin llegar a extremos. Bianca está siempre muy bien arreglada, con los accesorios que combinan perfectamente con sus vestidos, está maquillada y siempre proyectándose al resto. Esta chica pertenece al grupo de los populares y de la gente bonita, es eso lo que la identifica. Entonces, es igual a la gente de su grupo, pero es diferente a los que no son parte de su grupo, como dice Hall, la identidad es excluyente.

Lo interesante de la película “10 things I hate about you” es que va mucho más allá de los estereotipos visuales. Inicialmente la identidad de los personajes se basa en su imagen, como el habitante de las grandes urbes rodeado de masas. Sin embargo, a medida que la película avanza, la identidad de cada personaje se va descubriendo a través de sus propias vivencias, sus modos de pensar, sus formas de vida.

Las películas son un retrato de la vida, es decir, cada guión se basa en la vida real para poder ser escrito. Si bien en películas como “10 thigs I hate about you”, el comportamiento de los jóvenes es exagerado, no excluye que muchas cosas sean reales. Hoy en día, las tribus urbanas se identifican únicamente en relación a su imagen, ni siquiera en cuanto a sus ideales. Los emos son emos porque se visten como emos, los flogers lo son por su moda electro-pop. Algo muy irónico en relación a esto es que los “wannabe” siguen existiendo, sin embargo, ahora un “wannabe” lo es por no vestirse igual que los “verdaderos”, antes lo era por no compartir ni defender los mismos ideales. La necesidad de pertenecer y a la vez diferenciarse siempre va a existir, en mi opinión es una necesidad humana y a pesar de ser contradictoria es real. Lo importante es saber a qué quiero pertenecer y cómo quiero marcar la diferencia.